Archivo de julio, 2011

Pechugas de pollo en salsa de miel y mostaza

Como ya les conté en el post anterior en casa estoy temporalmente sin horno, por suerte tengo las divinas cuatro hornallas de la cocina que me salvan estos días. Esta situación me esta obligando un poco a modificar algunas recetas para poder seguir comiendo variado y rico.
Uno de mis caballitos de batalla ultimamente están siendo estas pechugas. Yo solía prender el horno para terminar de cocinarlas después de darles un arrebato en la sartén y asi lograr que queden doradas por fuera y jugosas por dentro.
Un atajo o alternativa sin horno que encontré es terminar de cocinarlas en la misma olla mientras agregamos algunas cosas q cumplen doble función, que no se queme el fondo de la sartén y hacer una salsita.

Ingredientes
Noten que tanto el listado de ingredientes como las cantidades son orientativas. Cualquiera de estos pueden ser reemplazados por alguna otra cosa que les guste. Asegúrense tener al menos un ingrediente con azúcar ó algun tipo de glucosa para que la salsa se espese y tome el punto. Si ninguno tiene azúcar agregarle un par de cucharadas.

3 Pechugas de pollo sin piel
1/2 taza de jugo de limón
1/4 taza de Miel
2 o 3 cucharadas de Mostaza

Preparación
1. En una olla con buen fondo y a fuego fuerte calentar un chorrito de aceite y colocar las pechugas a dorar primero del lado donde estaba la piel. Yo tengo la costumbre de tapar la ollita para reducir el enchastre (por eso la parte de abajo queda blanca antes de darla vuelta)
2. Cuando estén doradas del lado de la piel darlas vuelta. Que no les gane la impaciencia, asegúrense que estén bien doradas. Al darlas vuelta agregar sal y pimienta.
3. Cuando del segundo lado estén ya levemente doradas y noten que el fondo de la sartén comienza a quemar, agregar el jugo de limón. Va a desglasar y levantar del fondo todo lo que se había pegado. Si notan que echaron todo y se quedó sin líquido porque se evaporó rápidamente, agregar un poco más de agua hasta que las pechugas esten cubiertas a 1/3 Acto seguido echar la miel y la mostaza. Ir removiendo todo para que los líquidos se vayan mezclando.
4. Dejar cocinando en la sartén 5 a 10 minutos más a fuego medio hasta que la salsa reduzca y tome punto cremoso.
5. Servir las pechugas enteras o fileteadas junto con la salsa. Para acompañar yo herví unas papas aún con su cáscara y le eché por encima también la salcita :)

Comentarios (3)

Budín Marmolado

Hola amigos ! Estoy feliz de volver a escribir después de casi un mes de “vacaciones” que me tomé para mudarme y asentarme en mi nueva casa. Temporalmente ando sin horno y sin conexión a Internet, lo cual complica mis actualizaciones por este lado, pero ambas serán solucionadas en lo sucesivo. Mientras, creatividad 100% y algo de paciencia.

No quería demorarme más en traerles esta receta dulce, para el té de la tarde, que estimo muchos estarán disfrutando en sus casa, espantados por las temperaturas negativas que acusa el noticiero. Además de una buena excusa para prender el horno y así calentar la cocina, todo lo chocolatoso, acompañado por una rica bebida caliente se siente como el cielo mismo.

Resulta que cuando hice este budín, hice la mitad de la receta (para un molde chico) y cuando estaba a punto de ponerlo en el molde, me di cuenta que los descartables con los que contaba se habían acabado. Lo único que tenia era un molde metálico grande, como para terrinas. Para no salir corriendo a comprar, dupliqué las cantidades y usé ese molde con mucho éxito.

Ingredientes
Cantidades para un molde grande (metálico o de vidrio tipo budinera). Para molde chiquito (generalmente de aluminio o papel comprado) usar la mitad.
200 gr de manteca
200 gr de azúcar
4 huevos
200 gr de harina
10 gr de polvo de hornear (se puede usar harina leudante y no agregar el polvo de hornear)
Esencia de vainilla
20 gr de cacao en polvo
Aceite en aerosol para el molde

Preparación
1. Mezclar la manteca punto pomada con el azúcar, mezclar hasta que queden bien unidos.
2. Agregar los huevos de a uno, e ir mezclando bien.
3. Agregar a la preparación el harina tamizada, junto con el polvo de hornear. Unir todo.
4. Dividir la preparación en dos. A una mitad agregarle la esencia de vainilla, a la otra mitad añadirle el cacao en polvo.
5. Rociar con aceite en aerosol el molde de budín si es metálico o de vidrio. Si es de papel o aluminio, no es necesario.
6. Volcar la preparación de vainilla y de chocolate alternativamente (y con gracia) para ir formando el marmolado. Mientras no mezclen ambas preparaciones no se van a unir. Pueden usar dos cucharas para cada preparación e ir alternando cucharadas o alternar capas como hice yo. Asegurarse que la preparación llegue bien hasta los bordes del molde.
7. Cuando tengan el molde lleno de la preparación golpearlo bien sobre la mesada para que colapsen burbujas de aire que suelen quedar dentro.
8. Llevar a un horno medio, 180° por aproximadamente 40 minutos. Asegurarse que esté bien cocido en el centro antes de sacarlo, mover el molde y el centro no debe sentirse flojo. Ante la duda, dejarlo 5 minutos más. Si usan la  mitad de las cantidades, con media hora de horno bastará.
9. Dejar enfriar y desmoldarlo una vez frío.

Comentarios (4)