Cómo hacer una salsa bechamel

Salsa Bechamel o Salsa Blanca, como se le suele decir, es uno de los básicos mas básicos de la cocina. Puede representar el gran toque final a una preparación sencilla, es fácil de preparar y a todos les gusta.
Mi preferencia particular siempre me llevó a comerla con verduras, como en el caso de estos repollitos de bruselas. Pero hay quienes les gusta también con las pastas, como por ejemplo con Moñitos.

Cómo hacer una salsa Bechamel

Proporciones:
Por cada 35gr de manteca (como una cucharada), 1 cucharada sopera de harina. Deben ser similares en cantidades. Y luego, 1/4 litro de leche.
1. Echar la manteca en una olla y dejar derretir completamente. Una vez líquida agregar el harina.

2. Con una cuchara de madera revolver el harina y la manteca hasta q se unan y formen una pasta. Si queda muy líquida o sobra harina compensar con mas manteca u harina.

3. Agregar un chorro de leche e ir incorporandolo a la pasta q formamos en el punto anterior. No parar de revolver para que el harina absorba bien el líquido.

4. Una vez hayamos conseguido una pasta nuevamente, ir agregando el resto de la leche muy de a poco y no dejar de revolver nunca. Este es el punto donde en general se forman los grumos cuando agregamos la leche muy de golpe. Ir agregando la leche a chorritos y esperar que la pasta la vaya absorbiendo. Cuando ya les quede 1/3 de la leche por agregar, añadirla toda junta y dejar hirviendo a fuego bajo hasta obtener la consistencia que se quiera.

Condimentar con sal, pimienta y nuez moscada.

Repollitos de Bruselas con Salsa Bechamel

1. Llevar a ebullición una olla con agua y sal. Echar dentro los repollitos cuando el agua rompa herbor. Dejar dentro cocinando 15 minutos. Retirar del agua hirviendo y ponerlos en agua con hielo. Esto hará que se preserve su color verde claro y no se tornen oscuros.
2. En un plato de servicio apto para horno disponer los repollitos. Echar por encima la salsa bechamel.
3. Llevar a horno fuerte para que se dore la salsa. Servir caliente, servir caliente en el mismo plato.

El mismo procedimiento se puede aplicar para otras verduras, por ejemplo brócoli o espárragos.