Sopa de Lentejas


Aprovechando que estamos en los últimos días de frío de este invierno, les comparto la que probablemente sea la última sopa de la temporada. A diferencia de otras sopas que estuve compartiendo, la sopa de lentejas toma bastante mas tiempo de preparación y el resultado es rico, reconfortante, abundante y una comida en si misma. Tiene muchos sabores mezclados, texturas agradables y perdura en la panza panza protegiéndonos del frío.
Como todas las sopas abundantes, esta roza su límite con un guiso, pero me niego a que nadie haga de esta sopa un guiso de lentejas, pues eso es todo otro asunto, a no confundirse.

Ingredientes
1 zanahoria
2 o 3 ramas de apio
2 cebollas grandes
1/4 kilo de lentejas
1,5 litros aprox de agua o caldo de verduras
Una lata de tomate perita cubeteado

 

Preparación
0. Poner las lentejas a remojar un par de horas antes de arrancar.
1. Cortar la cebolla bien chiquita, lavar y cortar el apio y pelar y cortar la zanahoria, todos bien chiquitos.
2. En una olla grande con un poquito de aceite saltear las tres verduras con un poquito de sal. Cuando la cebolla esté transparente agregar la lata de tomates, dejar cocinando 5 minutos, revolver para que nada se queme y agregar el agua o caldo de verduras.
3. Agregar todas las lentejas, espera que la sopa rompa hervor y bajar el fuego a mínimo. Dejar cocinando destapado hasta que las lentejas estén tiernas, va a depender de las lentejas y cuanto tiempo las tuvieron en remojo, pero calculen 1 hora como mínimo. No importa mucho si se pasan, no buscamos lentejas perfectas y enteritas.
4. Procesar la sopa con una licuadora de mano, procesando mas o menos según su preferencia de textura. Yo procesé como para dejar bastantes pedacitos sólidos. Me quedó como se ve en la foto. Servir bien bien caliente, así nomas es muy rica como comida única.

Bonus track, si hicieron esta sopa y de repente tienen visitas inesperadas o su hermano de 20 años cayó hambriento y deben alimentarlo, les recomiendo así tal cual está, agregar más agua y/o caldo llevarla al fuego y cuando rompe hervor de nuevo agregar un pocillo de municiones ó arroz según lo que mas les guste. Dejar cocinando hasta que esté hecho y servir así. Truco no muy santo, pero práctico para cenas numerosas improvisadas.

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Sopa super fácil de brócoli

Nunca fui muy amiga del brócoli, el olor me desincentiva, y las pocas veces que lo comía en casa de mi mama era con pasta, peor aún, pensaba yo.

Les voy a admitir a ustedes, y a nadie mas, que hice esta sopa un día de semana al mediodía con lo que quedaba en la heladera, resignada a comer lo que venga. Sin ganas de salir a comprar nada para tener un almuerzo decente y sin muchas opciones de ingredientes, esto es lo que salió. Me sorprendió mucho cuando me senté a comer y era rica !

Cualquier cosa que hayan escuchado sobre sopas fáciles, es superado por esta. Les aseguro que en media hora esta lista en la mesa, es sin duda alguna, la sopa más facil que hice hasta ahora. La sopa de zapallo es genial, pero pelar y cubetear calabaza o zapallo me saca canas de colores (y algún dia de estos, un dedo), la sopa de ajo también es sencilla, pero pelar los ajos y esperar a que la papa este cocida hace que al menos tenga que planificar una hora.

Tengan en cuenta que se puede arrancar con cualquier verdura que tengan a mano, yo use cebolla, morrón colorado y zanahoria (por eso el color medio tirando al verde anaranjado), pero se puede usar también cebolla de verdeo, puerro, apio.

Ingredientes
1 cebolla
1/2 morrón
1 zanahoria
1 diente de ajo
2 flores de brócoli
Caldo de verduras o agua
Sal
Pimienta
Queso rallado para servir

Preparación
1. Picar la cebolla y el morrón medianamente finos, pelar y picar chiquita la zanahoria. Poner a saltear en una olla con un poco de aceite y sal. Agregar el diente de ajo pelado y cortado al medio.
2. Mientras la cebolla se cocina, enjuagar y cortar la cabeza de brócoli en flores medianas.
3. Cuando la cebolla esté transparente agregar 2 o 3 tasas de caldo ó agua + cubito de caldo de verduras y las flores de brócoli. Dejar cocinando hasta que el brócoli esté tierno, uno 15 o 20 minutos.
4. Procesar todo con una licuadora de mano. Corregir sabores, dejar reduciendo si les resulta muy líquida o agregar agua o caldo y les resulta muy espesa.
5. Servir bien caliente, con queso rallado y pimienta por encima. A mi me gusta acompañarlo también con un pan rico.

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Empanadas de carne y tomate

Este post es del 2008, decidí traerlo de nuevo por la hermosa foto que sacamos con Fernanda. Noten que la receta está orientada al relleno, pero las tapas son de la receta de tapas de empanadas de este blog, aunque debo confesar, con las compradas quedan muy bien también. Victoria.

Esta receta de empanadas es la clásica que se hizo en mi casa siempre. Tengo entendido que realmente no sigue ninguna receta ya que no es común agregar tomate a las preparaciones clásicas de empanadas. Tienen un tiempo de cocción un poco mas prolongado que las recetas promedio para que el jugo de los tomates llegue a reducirse dejando así a la preparación mucho mas sabrosa. Aqui se las paso, disfruten…

Ingredientes
Medio kilo de carne picada
Un kilo de cebollas, pueden usar cebolla de verdeo si tienen po ahi y les gusta, los ajíes o pimientos también quedan bien.
un cartón de puré de tomate
300 gr de Aceitunas
2 o 3 huevos duros
2 o3 cucharas soperas de comino
Sal
Pimienta
Huevo batido

Preparación
1. Cortar la cebolla y saltearla en fuego medio con un poco de aceite, agregar sal.
2. Agregar la carne y cocinar hasta que esté dorada con sal, pimienta y comino a gusto.
3. Incorporar el puré de tomate. Dejar cocinando destapado a fuego medio para que reduzca el líquido unos 15 a 20 minutos, revolver ocasionalmente.
4. Agregar las aceitunas fileteadas y el huevo duro picado.
5. Armar las empanadas con el relleno y las tapas frías.
6. Pintar con huevo batido.
7. Cocinar en el horno fuerte hasta que estén doradas.

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Cómo hacer un huevo poché

Como todo en la vida, uno suele mejorar su desempeño en la mayoría de los campos a medida que se gana experiencia. Pero amigos, la práctica no lo es todo. La otra mitad, es la técnica.

Si nunca nos hubieran enseñado la técnica apropiada, seguramente nos estaríamos atando mal los cordones todos los días o nos cepillaríamos horriblemente los dientes, a pesar de las repeticiones.
Por eso, quiero romper el mito de que hacer un huevo poché es dificil, lo único que se requiere para que salga bien es conocer la técnica y alguien que se coma los 3 o 4 primeros huevos que seguramente vayan a salir mal.

A continuación les traigo la técnica adecuada para hacer un huevo poché. No se frustren si el primero no sale, además, es cuestión de práctica :)

Las cosas que necesitan
Olla mediana llena de agua a punto de hervor (fuego apagado)
Vinagre de alcohol
Una cuchara tipo madera para revolver el agua
Un cuenquito donde romper el huevo
Una araña ó espumadera
El huevo

Procedimiento
1. Romper el huevo dentro del cuenquito. Que no se rompa la yema.
2. Agregar a la olla con agua a punto de hervor un buen chorro de vinagre. Algo así como 1/4 de taza. Apagar el fuego.
3. Con la cuchara de madera o la espumadera revolver el agua de forma tal que se forme un remolino en el centro.
4. Con muuuucho amor depositar desde el cuenquito el huevo crudo en el centro del remolino. La fuerza centrípeta del agua va a hacer que el huevo se envuelva sobre si mismo y no se pierda dentro del agua. El vinagre acelera la coagulación del huevo para que se solidifique antes de que el remolino se pierda. Apartir de este momento evitar mover el huevo, corremos el riesgo que la capa coagulada se rompa y se empiece a deshacer dentro del agua
5. Pasados unos minutos y cuando el huevo tenga la clara cocida usar la araña para retirar el huevo del agua. Yo lo toco suavemente para ver cuanto se mueven los líquidos adentro.
6. Listo listo. A mi me gusta servirlo sobre una tostada, y encima con sal, pimienta y tabasco. Otra forma muy común es comerlos es en los famosos huevos benedictinos.

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Pechugas de pollo en salsa de miel y mostaza

Como ya les conté en el post anterior en casa estoy temporalmente sin horno, por suerte tengo las divinas cuatro hornallas de la cocina que me salvan estos días. Esta situación me esta obligando un poco a modificar algunas recetas para poder seguir comiendo variado y rico.
Uno de mis caballitos de batalla ultimamente están siendo estas pechugas. Yo solía prender el horno para terminar de cocinarlas después de darles un arrebato en la sartén y asi lograr que queden doradas por fuera y jugosas por dentro.
Un atajo o alternativa sin horno que encontré es terminar de cocinarlas en la misma olla mientras agregamos algunas cosas q cumplen doble función, que no se queme el fondo de la sartén y hacer una salsita.

Ingredientes
Noten que tanto el listado de ingredientes como las cantidades son orientativas. Cualquiera de estos pueden ser reemplazados por alguna otra cosa que les guste. Asegúrense tener al menos un ingrediente con azúcar ó algun tipo de glucosa para que la salsa se espese y tome el punto. Si ninguno tiene azúcar agregarle un par de cucharadas.

3 Pechugas de pollo sin piel
1/2 taza de jugo de limón
1/4 taza de Miel
2 o 3 cucharadas de Mostaza

Preparación
1. En una olla con buen fondo y a fuego fuerte calentar un chorrito de aceite y colocar las pechugas a dorar primero del lado donde estaba la piel. Yo tengo la costumbre de tapar la ollita para reducir el enchastre (por eso la parte de abajo queda blanca antes de darla vuelta)
2. Cuando estén doradas del lado de la piel darlas vuelta. Que no les gane la impaciencia, asegúrense que estén bien doradas. Al darlas vuelta agregar sal y pimienta.
3. Cuando del segundo lado estén ya levemente doradas y noten que el fondo de la sartén comienza a quemar, agregar el jugo de limón. Va a desglasar y levantar del fondo todo lo que se había pegado. Si notan que echaron todo y se quedó sin líquido porque se evaporó rápidamente, agregar un poco más de agua hasta que las pechugas esten cubiertas a 1/3 Acto seguido echar la miel y la mostaza. Ir removiendo todo para que los líquidos se vayan mezclando.
4. Dejar cocinando en la sartén 5 a 10 minutos más a fuego medio hasta que la salsa reduzca y tome punto cremoso.
5. Servir las pechugas enteras o fileteadas junto con la salsa. Para acompañar yo herví unas papas aún con su cáscara y le eché por encima también la salcita :)

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Budín Marmolado

Hola amigos ! Estoy feliz de volver a escribir después de casi un mes de “vacaciones” que me tomé para mudarme y asentarme en mi nueva casa. Temporalmente ando sin horno y sin conexión a Internet, lo cual complica mis actualizaciones por este lado, pero ambas serán solucionadas en lo sucesivo. Mientras, creatividad 100% y algo de paciencia.

No quería demorarme más en traerles esta receta dulce, para el té de la tarde, que estimo muchos estarán disfrutando en sus casa, espantados por las temperaturas negativas que acusa el noticiero. Además de una buena excusa para prender el horno y así calentar la cocina, todo lo chocolatoso, acompañado por una rica bebida caliente se siente como el cielo mismo.

Resulta que cuando hice este budín, hice la mitad de la receta (para un molde chico) y cuando estaba a punto de ponerlo en el molde, me di cuenta que los descartables con los que contaba se habían acabado. Lo único que tenia era un molde metálico grande, como para terrinas. Para no salir corriendo a comprar, dupliqué las cantidades y usé ese molde con mucho éxito.

Ingredientes
Cantidades para un molde grande (metálico o de vidrio tipo budinera). Para molde chiquito (generalmente de aluminio o papel comprado) usar la mitad.
200 gr de manteca
200 gr de azúcar
4 huevos
200 gr de harina
10 gr de polvo de hornear (se puede usar harina leudante y no agregar el polvo de hornear)
Esencia de vainilla
20 gr de cacao en polvo
Aceite en aerosol para el molde

Preparación
1. Mezclar la manteca punto pomada con el azúcar, mezclar hasta que queden bien unidos.
2. Agregar los huevos de a uno, e ir mezclando bien.
3. Agregar a la preparación el harina tamizada, junto con el polvo de hornear. Unir todo.
4. Dividir la preparación en dos. A una mitad agregarle la esencia de vainilla, a la otra mitad añadirle el cacao en polvo.
5. Rociar con aceite en aerosol el molde de budín si es metálico o de vidrio. Si es de papel o aluminio, no es necesario.
6. Volcar la preparación de vainilla y de chocolate alternativamente (y con gracia) para ir formando el marmolado. Mientras no mezclen ambas preparaciones no se van a unir. Pueden usar dos cucharas para cada preparación e ir alternando cucharadas o alternar capas como hice yo. Asegurarse que la preparación llegue bien hasta los bordes del molde.
7. Cuando tengan el molde lleno de la preparación golpearlo bien sobre la mesada para que colapsen burbujas de aire que suelen quedar dentro.
8. Llevar a un horno medio, 180° por aproximadamente 40 minutos. Asegurarse que esté bien cocido en el centro antes de sacarlo, mover el molde y el centro no debe sentirse flojo. Ante la duda, dejarlo 5 minutos más. Si usan la  mitad de las cantidades, con media hora de horno bastará.
9. Dejar enfriar y desmoldarlo una vez frío.

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Tapas de empanadas

La receta de hoy fue largamente solicitada por lectores a lo largo de los casi 3 años de vida del blog. Me decidí a hacerla por dos razones fundamentales. Primero que solo recientemente aprendí a hacer repulgue de empanadas (antes parecía el trabajo de un infante) y segundo porque, como finalmente puedo cerrarlas bien, estoy haciendo más seguido empanadas en casa.

Una vez que uno se acostumbra a comer empanadas hechas con tapas compradas, el sabor adicional que aporta una tapa para empanada casera es muy sorprendente. Estas en particular están hechas con grasa, lo cual cambia totalmente la experiencia.

Esta receta rinde para un montón de empanadas, mas o menos unas tres docenas. A animarse !

Ingredientes
500 gr. de harina
15 gr de sal
225 cc de agua
150 gr de grasa
cortante redondo de 12 cm de diámetro

Preparación
1. En bowl o una mesada limpia unir todos los ingredientes y amasarlos hasta que la masa quede con consistencia lisa, al tacto debe sentirse suave y no tener rugosidades. El amasado puede llevar un ratito. Paciencia que vale la pena. Dejar la masa descansando por al menos 10 minutos.
2. Con un palote extender la masa sobre la mesada. Les conviene antes de este paso dividir el bollo en 3 o 4 porciones para que sea mas fácil de manejar. Una vez bien extendida, apilarlas con harina en medio y dejar descansar otro 10 o 15 minutos, al reparo del aire cubriéndolas con un repasador, o nylon.
3. Estirar las masas de nuevo y de a una e ir cortando las tapas con el cortante. Dejar las tapas ya cortadas de nuevo reparadas del aire. Cortar toda la masa.
4. Cuando vayan a armar las empanadas, tengan en cuenta que esta masa se contrae y es probable que las tapas hayan achicado al momento de relleno. Tengan el palote a mano para darle una pequeña estirada final.
5. Una vez armadas, hornear en una fuente pintada con aceite o sobre silicona. Pinar con huevo antes de llevar al horno.
6. Cocinar a 200 grados hasta que estén doraditas.

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Papa rellena estilo americano

Cuando lean esta lista de ingredientes van a entender porqué esta preparación vale la pena prender el horno y ponerse a cocinar: nada que combine estos productos puede no quedar genial, esa es mi conclusión.
Versiones de esta papa se sirven en restaurante tipo americanos, donde la comí por primera vez. No estoy segura que la preparación sea igual, esta la hice un poco a imitación y un poco a intuición y quedó genial. Si ustedes conocen alguna otra versión, por favor, compártanla en los comentarios. Se agradece !

Tengan en cuenta que el listado de ingredientes puede ser alterado a discreción, si no tienen queso cheddar, pueden poner algún duro rallado o perejil en vez de cebolla de verdeo, y agregar más o menos de algún otro según sus preferencias.

Ingredientes para 4 personas
4 papas grandes
4 cucharadas generosas de queso blanco
150 gramos de queso cheddar
3 ó 4 cebollas de verdeo (parte verde)
150 gramos de panceta ahumada
papel aluminio
sal
pimienta

Preparación
1. Lavar bien la papa con agua y una esponja sin jabón. Rasparla bien para remover toda la tierra. Envolver en papel aluminio y llevar al horno fuerte una hora y media o hasta que esté bien blandita por dentro. Probar pinchando con un cuchillo.
2. Mientras cortar la panceta en bastoncitos y dorarla a fuego medio. Ponerla en la sarten sin aceite agregado, la misma panceta largará su grasa propia, ir descartandola si se acumula mucho. Cortar finita la parte verde de la cebolla de verdeo. Rallar o picar el queso cheddar. Reservar.
3. Cuando la papa esté lista, sacar del horno y dejar entibiar 5 minutos. Luego, con un cuchillo abrir una grieta en el centro y con una cuchara ir sacando papa y poniendola en un bowl. Hacer esto con todas las papas. Sacar mas o menos la mitad del total de papa.
4. Una vez que tengan en el bowl todo el relleno que sacaron de las papas agregarle todo el queso blanco, el queso cheddar, la cebolla picada, la panceta, sal y pimienta. Dejar algo de ingredientes para poner por encima como decoración. Mezclar bien y volver a rellenar las papas.
5. Terminarlas con lo que quedó de queso, cebolla y panceta. Llevarlas de nuevo al horno para que gratienen, unos 15 a 20 minutos más.
Servir bien caliente.

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Vinagreta “Mil Islas”

En casa tenemos un ritual que se repite cada semana, los lunes a la noche cenamos ensalada. No tiene mucho más que rúcula, espinaca y lechuga. Cada tanto la acompañamos con una pechuga de pollo asada (media para cada uno), o algún queso para hacer a la consistencia, pero por lo general nos quedamos en las mismas tres hojas básicas.

Dada la monotonía de las tres hojas, que a veces incluso son solo dos, la gracia y belleza de este ritual está en el condimento que preparamos para acompañarlas. Esta vinagreta es una de las que preparo habitualmente, en un tarro y queda en la heladera para ir usando lunes tras lunes.

Una vez mas, esta receta es mi adaptación de una receta clásica con los ingredientes que por lo general tengo a mano. Si buscan por Internet, o algún libro de cocina, van a encontrar otras versiones, tan válidas como la mía. Será cuestión de probar hasta que encuentren la que a ustedes más les guste.

Lo mas cómodo para preparar esta, y otras vinagreta, es ir poniendo todos los ingredientes en el vaso de un mixer, mezclar y luego corregir sabores a partir del gusto propio. Tuve que hacer un esfuerzo en poner las cantidades porque, en general, la preparo a ojo y luego voy corrigiendo.

Ingredientes
4 cucharadas de vinagre blanco
1/2 cuchara de sal
pimienta a gusto
1 cucharada de aceite de maiz o girasol
4 o 5 cucharadas soperas bien cargadas de mayonesa
1/2 cucharada de ketchup
2 o 3 cucharadas de Pickles picados
gotitas de tabasco (opcional y ojo !!!)
un huevo duro bien picado

Preparación
Ir poniendo los ingredientes, menos el huevo y los pickles picados en el vaso del mixer y procesar. Corregir sabores, y una vez que esté a su gusto, agregar el huevo y los pickles.
Si no usan un mixer ir integrando los ingredientes en el siguiente orden: Vinagre, sal, pimienta, mezclar, aceite, mayonesa, ketchup, tabasco, y por último y después de corregir, los pickles y el huevo.

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Buñuelos de Acelga

Los buñuelos de acelga me encantan, me resultan muy hogareños. En mi casa cuando alguien los preparaba, ibamos picando a medida que los sacaban del aceite y para cuando llegaba la hora de la cena casi ni quedaban. Me resultan prácticos para comer a destiempo o desde la heladera cuando agarra el hambre. En invierno, si están fríos, los acompaño con un bowl de sopa.

Ingredientes
2 atados de acelga
1 cebolla mediana
2 dientes de ajo
2 huevos
1/2 taza de harina
sal
pimienta
condimentos (ají molido, pimentón, nuez moscada, etc)
Aceite para freir


Preparación

1. Limpiar la acelga, cortarle los tallos o pencas. Apilar las hojas, enrollarlas sobre si y cortarlas transversalmente.
2. Picar la cebolla y el ajo, rehogarlos en poquitito aceite hasta que la cebolla esté dorada.
3. En una olla con agua hirviendo sumergir las hojas de acelga. Dejarlas unos 5 minutos y retirarlas. Dejarlas enfriando en un colador o araña para que desprendan toda el agua. Cuando esté tibia picarla para que quede bien chiquita.
4. Unir a la acelga la cebolla y ajo rehogados, los 2 huevos y el harina. Mezclaro todo. Dependiendo la consistencia que quede, puede llegar a necesitar un poco mas de harina para espesar o un chorrito de leche para aligerar. Condimentar con sal, pimienta y los condimentos que les guste, yo usé ají molido y pimentón. También le quedan bien la nuez moscada.
5. Preparar una olla con aceite para freír, calentarlo. Para saber si el aceite esta listo para freír, probar con media cucharada de pasta. Debería burbujear intensamente pero no largar humo. Si larga humo bajar el fuego.
6. Freir de a tandas la pasta de los buñuelos. Tener en cuenta que aumentan de tamaño, yo usaba media cucharada o un poco mas por buñuelo. Al sacar del aceite llevar a papel absorvente.
7. Se pueden comer tibios o fríos. Por casa les gusta acompañarlo de Ketchup, pero ahí yo paso.

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