Canelones de acelga, ricota y jamón

Ay, el invierno. La única estación del año en la que me permiten hacer comidas que me gusta preparar como guisos, pastas, cacerolas, estofados, sopas. Los canelones también son de invierno. Los preparo porque me resultan prácticos y me resulta una comida de “hogar” y eso me hace feliz, si, lo confieso.

Tomé por costumbre hacer este relleno, con espinaca o acelga, ricota y jamón. Creo que no es mejor que otros, simplemente es el que me gusta hacer, el que le conozco las proporciones y suele tener buen recibimiento en la familia.

También tengo la costumbre de prepararlos cuando sé que vamos a ser al menos 3 personas en la mesa, hay comidas que son por naturaleza para muchos, y no puedo hacerme a la idea de tomarme el trabajo de hacer canelones,

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para dos porciones, no señor.

Respecto de la salsa, yo siempre los preparo con salsa bechamel (salsa blanca) y una salsa de tomate. Cuando de alguna de las dos no hay, falta algo, y siempre me sirvo para mi los canelones con más salsa blanca :)

No suelo ser tan acotada en un plato, pero este es un ejemplo en los que si, este plato me gusta asi tal cual, ya esta mejorado con varias veriones, y asi es como me gusta.

Los incentivo a probarlo y cambiarlo según lo que a ustedes les gueste, tomen esta receta como un punto de partida, una base, y construyan sobre ella su plato preferido de canelones.

Ingredientes
Panqueques
1 paquete de acelga
1/4 kilo de ricota
1/4 kilo de jamón cortado en tiritas
2 cebollas medianas
1 huevo
Queso rallado
Salsa blanca
Salsa de tomate

Preparación
1. Limpiar las hojas de acelga, sacarle las pencas si son muy gruesas. En una olla con agua hirviendo con sal cocinar las hojas por espacio de 2 minutos. Al retirarlas meterlas en un bowl de agua fría, si es posible, son hielo. Este paso es importante para que no se pasen de cocción. Escurrir bien y picar.
2. Picar las cebolla  y saltearlas en una sartén con un poco de aceite. Reservar.
3. En un bowl mezclar la acelga cocida y picada, la cebolla rehogada, la ricotta, el jamón y un huevo crudo. Agregar a gusto sal, pimienta y quesos rallados. En este paso yo aprovecho para rallar los pedacitos de queso que haya por la heladera, no solo pongo quesos duros, sino también algunos semi duros como de picada. Mezclar para que se integren los ingredientes.
4. Armar los canelones poniendo el relleno con una cuchara sobre el panqueque. Se puede hacer mas chicos y mas grandes, a veces hago lo que llamo mega canelones. Disponer en una fuente para horno, con un poco de salsa en la base. Llenar la fuente.
5. Si quieren hacer una fuente para guardar, en este punto curbr con papel film y poner en la heladera o freezer. Si es para comer en el momento agregar por encima de los canelones armados la salsa de tomate y la salsa blanca. Encima más queso rallado. A mi me gusta agregar bastante salsa, en el horno se pierde algo de humedad y los panqueques también absorven, con lo cual no hay que escatimar.
6. Llevar al horno para que gratine y se caliente bien el relleno, unos 20 minutos o media hora, dependiento la temperatura del horno. Los jugos deben estar burbujeantes y el queso gratinado encima.
7. Rinden entre 2 y 3 canelones por porción, los mega canelones calculo entre 1 u 1 y medio por porción.

Extra: Si llenaron la fuente y les sobró muy poco relleno y/o canelones, para aprovechar todo todo se pueden hacer “lasagñas” individuales en cazuelas de barro con todo lo que queda. Poner capas de salsa, relleno y canelones. Terminar con salsa y queso rallado.

Extra x2: si quieren hacer canelones en cantidad para tener comidas a la mano en días muy muy ocupados que llegan a casa a cualquier hora, se puede comprar bandejas de aluminio en casa tipo papeleras y congelar porcionado. Del freezer va al horno, y del horno a la mesa. Canelones instantáneo ;)

Extra x3: Para servirlos si no tienen una palita de canelones, el primer consejo es que se compren una en su bazar amigo, si aún no se la compraron, yo encontré la forma mas cómoda de servirlos al sacarlo de la fuente es usando dos espátulas. Espero que sirva!

 

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Budín Marmolado

Hola amigos ! Estoy feliz de volver a escribir después de casi un mes de “vacaciones” que me tomé para mudarme y asentarme en mi nueva casa. Temporalmente ando sin horno y sin conexión a Internet, lo cual complica mis actualizaciones por este lado, pero ambas serán solucionadas en lo sucesivo. Mientras, creatividad 100% y algo de

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paciencia.

No quería demorarme más en traerles esta receta dulce, para el té de la tarde, que estimo muchos estarán disfrutando en sus casa, espantados por las temperaturas negativas que acusa el noticiero. Además de una buena excusa para prender el horno y así calentar la cocina, todo lo chocolatoso, acompañado por una rica bebida caliente se siente como el cielo mismo.

Resulta que cuando hice este budín, hice la mitad de la receta (para un molde chico) y cuando estaba a punto de ponerlo en el molde, me di cuenta que los descartables con los que contaba se habían acabado. Lo único que tenia era un molde metálico grande, como para terrinas. Para no salir corriendo a comprar, dupliqué las cantidades y usé ese molde con mucho éxito.

Ingredientes
Cantidades para un molde grande (metálico o de vidrio tipo budinera). Para molde chiquito (generalmente de aluminio o papel comprado) usar la mitad.
200 gr de manteca
200 gr de azúcar
4 huevos
200 gr de harina
10 gr de polvo de hornear (se puede usar harina leudante y no agregar el polvo de hornear)
Esencia de vainilla
20 gr de cacao en polvo
Aceite en aerosol para el molde

Preparación
1. Mezclar la manteca punto pomada con el azúcar, mezclar hasta que queden bien unidos.
2. Agregar los huevos de a uno, e ir mezclando bien.
3. Agregar a la preparación el harina tamizada, junto con el polvo de hornear. Unir todo.
4. Dividir la preparación en dos. A una mitad agregarle la esencia de vainilla, a la otra mitad añadirle el cacao en polvo.
5. Rociar con aceite en aerosol el molde de budín si es metálico o de vidrio. Si es de papel o aluminio, no es necesario.
6. Volcar la preparación de vainilla y de chocolate alternativamente (y con gracia) para ir formando el marmolado. Mientras no mezclen ambas preparaciones no se van a unir. Pueden usar dos cucharas para cada preparación e ir alternando cucharadas o alternar capas como hice yo. Asegurarse que la preparación llegue bien hasta los bordes del molde.
7. Cuando tengan el molde lleno de la preparación golpearlo bien sobre la mesada para que colapsen burbujas de aire que suelen quedar dentro.
8. Llevar a un horno medio, 180° por aproximadamente 40 minutos. Asegurarse que esté bien cocido en el centro antes de sacarlo, mover el molde y el centro no debe sentirse flojo. Ante la duda, dejarlo 5 minutos más. Si usan la  mitad de las cantidades, con media hora de horno bastará.
9. Dejar enfriar y desmoldarlo una vez frío.

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Sopa de zapallo

Yo creo que hay pocas cosas mas reconfortantes que una rica sopa, la felidad es tener hambre, abrir la heladera y que haya un bowl de sopa esperandome. El aroma de una sopa cocinandose es el aroma a casa, a hogar, y me pone de muy buen humor ver el queso derretirse por encima mientras yo preparo mi cuchara.

Hoy les traigo, y no me digan que no le estoy haciendo honor al clima, una de las sopas que más preparo en casa. Voy a confesar que no es la que mas me gusta, pero es una de las más prácticas para preparar. Primero porque la lista de ingredientes difilmente los haga salir de casa a hacer compras, segundo porque en media hora la tienen lista y tercero porque es rica, práctica de guardar y fácil de calentar.

Los invito entonces, a combatir los primeros fríos con cenas placenteras :)

Ingredientes para 4 porciones chicas
1 cebolla grande
2 ramas de apio
1 vaso de vino blanco (opcional)
1 litro de caldo
1/2 zapallo o calabaza
1 cucharadita de curry
Queso para servir

Procedimiento
1. Pelar y cortar en cubos el zapallo.
2. Picar chiquito la cebolla y el apio. En una olla calentar un poco de aceite y saltear ambos juntos. Agregr sal y pimienta.
3. Cuando la cebolla esté transparente agregar los cubos de zapallo, dejar 2 minutos y añadir el vino blanco, 2 minutos después el caldo.
4. Cuando rompa hervor, bajar el fuego y dejar cocinando hasta que el zapallo esté blandito.
5. Procesar con una licuadora de mano hasta obtener la consistencia deseada. Yo lo proceso muucho porque me gusta que quede bien homogénea, pero hay gente que le gusta encontrar pedacitos sólidos en su sopa.
6. Agregar la cucharada de curry. Servir en un bowl con queso por encima y acompañar de un rico pan tostado. Si al pan lo calientan con un queso cremoso encima, tienen una de mis cenas para uno preferida ;)

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Capeletis

Estoy convencida que hacer pastas rellenas caseras (desde la masa, el relleno y el armado) hoy por hoy es practicamente un arte perdido. Me imagino que en algunos restaurants  o casas de pastas hay alguna persona encargada de hacer esto (si aún no compraron la máquina), pero de manera familiar, no creo que sean muchos. Si hay alguien que lo hace estoy segura que debe ser alguna abuela, acostumbrada a hacerlo desde jóven para toda su familia.

Distinto a tratar de revivir un arte perdido, mi intención con esta receta es contarles que hacer capeletis (y realmente cualquier pasta rellena) es un trabajo de paciencia, que solo se logra imprimiento mucho amor en la tarea. No es dificil, requiere un técnica, pero una vez que se la domina se sale armando capeletis con los ojos cerrados. 

No los voy a alentar a probar un jueves a la noche, pero si que tengan en cuenta este tipo de comidas para un almuerzo familiar especial, y recluten personas para darles una mano :) Después de todo, no solo deberían comerse en familia, sino también tomarse la preparación como una linda actividad a compartir.

Para el relleno

El relleno de estos capeletis se pueden hacer con cualquier combinación que les gueste. Algunas opciones:

  • Calabaza y muzarella: Hacer un puré de calabaza, agregar muzzarella rallada o cortada en cubos chiquitos. Condimentar con sal, pimienta y nuez moscada.
  • Espinaca y pollo: Cortan una cebolla la saltean en aceite, le agregan a la sarten las hojas de espinaca limpias, sin tallos y cortadas, cocinar 5′. Retirar del fuego, agregar el pollo limpio ya cocido procesar todo junto. Condimentar con sal, pimienta, queso rallado. Opcional, en vez de pollo, agregar panceta salteada y dorada en vez del pollo. Agregarlo despues de procesar.
  • Ricota, apio, nueces y queso azul: En un bowl combinar la ricota, el apio y las nueces ambos picados bien finos, agregar el queso azul desgranado. Condimentar con sal, pimienta, nuez moscada, perejil picado y queso rallado.
  • Jamón y queso: Picar jamón bien chiquito. Rallar muzzarella. Unir en un bowl, agregar sal, pimienta. Opcional cebolla salteada.
  • Hongos: Filetear y saltear champiñones y portobelos en manteca, hasta que queden dorados. Hidratar hongos secos. Unir y picar todo a cuchillo. Condimentar con sal, pimienta y perejil.
  • Quesos: Hacer rejunte de quesos, rallar todo, condimentar con pimienta y perejil. Queda rico con Gruyere, Parmesano, Fontina y Mozzarella, pero cualquier otro que haya también dando vueltas puede ir muy bien.

Para la masa

La masa para este plato es la misma que vimos en el post de Pasta casera al huevo:
125 gramos de harina, 1 y 1/2 huevos, sal, aceite por porción grande.

Para el armado

1. Estirar la masa hasta el espesor que queramos. Tengan en cuenta que la pasta crece en el agua, y bastante, no tengan miedo de dejarla finita.
2. Una vez estirada, cortar láminas de masa con las cuales sea sencillo de trabajar. Ir reservando las láminas apiladas con mucha harina o semolín bajo naylon o repasadores. Si quedan al contacto con el aire se secan y resquebrajan.
3. Cortar las láminas con un cortante redondo, ir reservando los círculos de masa de la misma forma que las láminas de masa.
4. Ir colocando relleno dentro de lo círculos de masa. Este paso es muy similar a la preparación de empanadas. Con un vaporizador humedecer la masa con el relleno para que sea mas fácil cerrarla. Si no tienen vaporizador, ir pasando el dedo húmedo por los bordes.
5. Cerrar los círculos de masa con relleno de forma tal que queden “empanadas”. Procurar que no quede aire dentro de la masa y unir los bordes presionando con firmesa. Ojo que no se ropan.
6. Una vez que tenemos la “empanadita” hay que unir ambas puntas presionando. Una forma cómoda de hacerlo es enroscando en el dedo la empanadita y luego hacer presión entre ese dedo y el pulgar.
7. Una vez armados los capeletis hay que asegurarse que no se toquen entre si, pueden pegarse y romperse. Lo ideal es tenrlos en una fuente, con harina o

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semolin, separados entre si. Si no los van a comer en el momento y los quieren congelar, meter en el freezer la fuente con los capeletis separados entre si, al cabo de un rato, cuando ya esten congelados, sacar de la fuente, llevarlos a una bolsa y volver a llevar ésta al freezer.
8. Cocinar en abundante agua salada hirviendo, remover del agua al cabo de un par de minutos, cuando esten hechos. Comer bien calientes.

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