Mermelada de zanahoria, naranja y cardamomo

Mermelada bien de otoño invierno, donde las zanahorias y las naranjas están en mejor estado y en abundancia en todas las verdulerías.

Me gusta muchísimo esta mermelada para comer con pan y queso fresco. Más que en tostadas para el café de la mañana. Tiene un sabor muy muy rico y es fácil de hacer. Si no consiguen cardamomo, pueden obviarlo, pero una especia le queda rica a esta mermelada. Se puede reemplazar con anís en polvo, canela o clavo. De todas formas, el aroma del cardamomo es único y le da un toque muy especial.

Ingredientes
1 kilo de zanahorias
1 kilo de azúcar
3 naranjas
1 limón
Cardamomo en polvo

Preparación
1. Pelar las zanahorias y rallarlas. Rallar la piel de 1 naranja y del limón. Exprimir las tres naranjas y el limón.
2. En una olla poner la zanahoria rallada, el azúcar, la ralladura de naranja y limón, el jugo de naranja y limón, el Cardamomo rallado. Llevar a fuego suave. Cuando rompa hervor apagar el fuego, tapar con papel aluminio. Cuando esté tibio llevar a la heladera y dejar reposando toda la noche.
3. Al día siguiente llevar la preparación de nuevo al fuego y dejar que rompa hervor, cocinar 20 minutos a fuego suave.
4. Enfrascar.

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Mermelada de damascos y vainilla

Este verano me puse a la tarea de hacer mermelada de damascos cuando decidí regalar para navidad dulces hechos en casa. Encontré la receta que inspiró esta versión en un libro que me regaló mi abuela, porque conoce mi aflicción por los dulces caseros.

Respecto de la preparación, me gustó mucho porque al trabajar con damascos, no solo no hay que pelarlos, sino ni siquiera tuve que cortarlos, solamente abrirlos al medio para descarozarlos, y luego dejarlos cocinando hasta que solitos se hicieran un puré divino. Recién ahí se agregan las vainas de vainilla y el azúcar.

Muy fácil, no tiene complicaciones, y el resultado es genial, una mermelada con sabor a damasco y todo el aroma a la vainilla.

Espero que aprovechen la temporada de los damascos para hacer dulce definitivamente arrancar por este es una buena idea.

Ingredientes
1 kilo de damascos. Lo ideal es que usen fruta madura, pero no pasada. Si esta muy verde van a tener problema al sacarle el carozo.
750 gramos de azúcar
2 vainas de vainilla
jugo de 1 limón

 

Preparación
1. Lavar muy bien los damascos con mucha agua. Rasparlos si es necesario para sacarle toda la tierra.
2. Con un cuchillo abrir al medio

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por donde el damasco se cierra sobre si mismo. Al hacerlo por este punto, se aseguran de encontrar al carozo de frente. Sacar el carozo. Si cuando cortan el damasco al medio, el carozo parece estar muy aferrado y la fruta no se abre, agarrarlo con ambas manos, una en cada mitad y girar las manos en sentido contrario, como si estuvieran dando cuerda.
3. Poner todas las mitades de damascos en una olla y agregar agua apenas hasta cubrir, la menor cantidad de agua posible. Llevar al fuego y dejar hervir a fuego suave hasta que se deshagan completamente formando un puré. Yo tuve mis damascos hirviendo como una hora y media. Con una hora de fuego puede andar también.
4. Al cabo de ese tiempo, agregar a la olla el azúcar, las vainas de vainilla abiertas al medio y el jugo del limón. Revolver e integrar todo muy bien. Dejar cocinando a fuego suave hasta que tome punto. Puede tomar otra hora de cocción, dependiendo de su fuego.
5. Para probar el punto de la mermelada lo que siempre me gusta hacer es poner un poquito de preparación en un plato frío y esperar a que se enfríe, luego lo toco para ver la consistencia. Hay personas que tienen una técnica de cortar la gota de mermelada con un cuchillo y ver si se une o no, pero sinceramente, esa nunca la entendí.
6. Cuando vean que llegó al punto, con la técnica que se sientan cómodos, sacar y descartar las vainas de vainilla, enfrascar la preparación en frascos esterilizados en caliente. Cerrar los frascos y dejarlos enfriar boca abajo. Y listo.

Queda gloriosa con pancito rico y manteca. Vean en la foto de abajo los puntitos negros que le quedan, esas son todas las semillitas de la vainilla y le dan un aroma delicioso y super reconfortante.

 

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Mermelada de mandarina especiada

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Antes que nada, pido disculpas por publicar por enésima vez una mermelada cítrica. Yo se que hay muchos a los que no les gusta, pero a 3$ el kilo de mandarinas, no me pude resistir! Confieso que no la iba a publicar, o no la hice pensando en una entrada para el blog, pero no solo me quedó riquísima, ademas quedo linda! Esta naranja intenso, cristalina y además las cascaritas tienen pinta.

Lleva un buen rato hacerla, es ideal para un domingo de invierno, donde no queremos salir. Además, como dato de color les cuento que los cítricos hirviendo dicen que son de los mejores desodorantes naturales para el hogar.

La parte “especiada” es opcional; yo le agregué canela y cardamomo, pero puede ir bien también con vainilla, clavo de olor, pimienta de Jamaica, anís estrellado, entre otros. Si tienen la especia para infusionar, como la vaina de vainilla, rama de canela, o pepitas de cardamomo, agregarlo al principio y sacarlo antes de enfrascar, o dejarlo para que siga infusionando, pero no se come. Si tienen especias en polvo, agregarlas cuando la preparación esta lista, justo antes de enfrascar.

Mermelada de mandarina especiada

Ingredientes
1 kilo de mandarinas
1 limón
Azúcar
Agua
Especias: 1 rama de canela, pepitas de cardamomo



Preparación
1. Lavar y pelar las mandarinas, cortar los gajos en 3 y sacarle y descartar las semillas
2. Cortar bien chiquita la piel de la mandarina
3. En una olla poner las cascaritas cortadas y agregar agua fría hasta cubrir, llevar a ebullición y dejar hirviendo entre media hora y una hora, dependiendo del grosor de la cascara. Este paso busca tiernizar las cascaritas, para que no queden duras en la mermelada. Además, infusionamos el agua. Agregar el jugo del limón y si quieren las mitades de cascara para que sigan infusionando el agua.
4. Al cabo de este tiempo, agregar los gajos de mandarina ya cortados y sin sus semillas. Agregar mas agua si fuese necesario para que se cocine todo holgadamente. La idea es que los gajos se deshagan y el líquido se concentre. Debería quedar un líquido homogéneo. Dejar hirviendo 1 hora aprox.
5. Cuando ya esté todo cocido, sacar el líquido de la olla y pesarlo (o medirlo en jarra medidora). Por cada kilo de líquido agregar, 800 gr de azúcar. Si pesa un número “difícil” (onda 1,329), meter eso en la calculadora, multiplicar por 0.8 y voilá!.
6. Llevar a la olla todo el líquido y el azúcar, llevar al fuego nuevamente y cocinar hasta que tome punto de mermelada. Mi mermelada hirvió 1 hora hasta llegar al punto. La forma de chequear si está es tirar unas gotas de mermelada en un plato frío y ver como se comporta, si hacen un surco en la gota de mermelada debería mantenerse (y no volver a unirse).
7. Agregar o quitar las especias, según lo que usen y enfrascar en caliente.

Cómo esterilizar frascos de vidrio

Lo ideal para mermeladas que van a estar en los frascos mas de un par se semanas es esterilizarlos para asegurarse que no haya bacterias en el interior que puedan crecer, alimentarse de nuestra mermelada y echarla a perder. Es un paso sencillo que se puede hacer mientras se preparara la mermelada y les asegura una durabilidad de hasta unos cuantos meses.
En una olla llena de agua, cuando rompe hervor meter los frascos de vidrio destapados y las tapas, dejar hirviendo unos 20 minutos, luego ubicarlos en una asadera y llevarlos al horno para que se sequen bien. Asegurarse de tratarlos siempre con pinzas, porque queman y para no volver a ensuciarlos.

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